Islandia

Punto de partida de nuestras navegaciones es, en si mismo, un territorio fascinante con un gran potencial de escalada en hielo, ski, kayak y treking desde el mar.

Nuestra privilegiada “plataforma” marina nos permite acceder aquellos fiordos mas alejados de las rutas turísticas y sentirnos únicos visitantes de esta isla.

Aun en este momento de “explosión” del turismo ártico, las montañas islandesas, sus inviernos y sobre todo sus fiordos mas lejanos, no tienen ni de lejos la afluencia de sus vecinos Noruegos.

En Islandia hay que tener aun un espíritu aventurero, porque aun hay lineas de hielo que nunca fueron escaladas, tampoco hay en sus montañas trazados de ski polvo bajo un sol perfecto. Hay auroras boreales, olas que baten las costas, puertos pesqueros y un tiempo ártico en el sentido mas grande de esta expresión

Acceso y Meteo: 

Con nuestro barco vamos a concentrarnos en la costa Nordeste de la isla. Hay varios aspectos de esta zona que la hacen ideal para nuestras actividades, la protección de sus largos fiordos, la altura de sus montañas y el rápido acceso desde la ciudad de Isafjordur, a la que se puede llegar desde Reykjavik bien por carretera como por avión en vuelo domestico.

La posición respecto a la corriente marina del golfo crean un “cinturón templado” alrededor de la isla permitiendo la navegación todo el año. Por otro lado, su alta latitud la deja expuesta al paso de fuertes depresiones o frentes polares que cubren su territorio de nieve y hielo durante el invierno. Dependiendo de la actividad invernal que deseamos realizar, febrero podría ser el primer mes aconsejado y según el año, las condiciones de frió y nieve llegan hasta mayo.